Tuesday, 4 February 2014

AN OLD MONITORING PROGRAMME




The seagrass (Posidonia oceanica) meadow off the Medes islands (Marine Protected Area)  is among the most studied in the Mediterranean. The first scientific dive here took place in 1967.
From 1984, scientist from the Ecology Department at the University of Barcelona and from the Centre for Advanced Sudies of Blanes (CEAB-CSIC) have been monitoring yearly the meadow. Data on seagrass cover and density, as well as on accompanying fauna, are obtained each autumn. The time series is probably the longest in Mediterranean seagrass meadows.
The 2013 monitoring was delayed for logistic reasons. This represented some extra cold for the divers, as shown in the video.
Long data series for understanding natural systems under a larger temporal perspective are of paramount importance in a changing world.

(for more information:  see chapter 4 in



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La pradera de Posidonia oceanica de las islas Medes, un área marina protegida desde principios de los ochenta, es posiblemente una de las más estudiadas del Mediterráneo, o al menos una de las decanas de la investigación submarina, puesto que las primeras inmersiones para su prospección científica se iniciaron en 1967.
Desde 1984, se mantiene, a cargo de investigadores del Departament d’Ecologia de la Universitat de Barcelona (y también del Centre d’Estudis Avançats de Blanes, del CSIC) un programa de vigilancia, gracias al cual se dispone de la serie de datos más larga que existe sobre praderas mediterráneas.
Cada año, en otoño, se realizan inmersiones para medir densidad y cobertura de la pradera, así como para seguir la evolución de estructuras erosivas y comprobar cómo varía la fauna asociada (holoturias, erizos, Pinna nobilis…). En estas inmersiones, y a lo largo de los años, han participado ya más de 30 personas, naturalistas, becarios pre y postdoctorales, investigadores y profesores, cuya contribución es totalmente altruista.
La campaña de 2013, por contingencias logísticas, se retrasó hasta diciembre, por lo que los expedicionarios de ese año tuvieron que aguantar un poco más de frío del que suele ser norma.
Las series largas de datos son ventanas abiertas a una mejor percepción de los ecosistemas, en escalas de observación que sólo una buena dosis de paciencia permite aprehender. Estas series largas han ayudado a entender mejor los sistemas naturales, y también, es de esperar, deberían ayudar a su gestión y conservación.
Más datos sobre el seguimiento de la pradera de las islas Medes:
(capítulo 4)

 

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